Las grasas o lípidos se definen como una clase de compuestos solubles en solventes orgánicos. La mayor proporción de lípidos consumidos en la dieta están constituidos principalmente por triglicéridos, que están formados por tres ácidos grasos (iguales o diferentes) junto a una molécula de glicerol. Los componentes más importantes de los triglicéridos son los ácidos grasos.
Dependiendo del largo de su cadena carbonada se clasifican en: “ácidos grasos de cadena corta” (menos de 8 carbonos), de “cadena mediana” (entre 8 a 11 carbonos), “intermedios” (12 a 15 carbonos) y de “cadena larga” (8 a 11 carbonos). Dependiendo del número y ubicación de los dobles enlaces que tengan, se determinará el grado de fusión (cambio de sólido a estado líquido), la solubilidad en agua, la digestibilidad y sus propiedades metabólicas, así como, sus efectos en los niveles de lípidos de la sangre.
Dependiendo de la cantidad de doble enlaces presentes los ácidos grasos se pueden clasificar en: saturados; monoinsaturados y poliinsaturados, lo que les confiere propiedades nutricionales diferentes.
La leche entera, la crema, la mantequilla, y algunos cortes de carnes de vacuno, así como el cordero cerdo y algunos pescados, así como las semillas nueces, maní, almendras, pistachos aportan distintos tipos de grasas. |