Nutrición del Adulto Mayor
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 La alimentación y nutrición es muy importante en esta etapa de la vida, ya que permitirá preservar y mantener la salud, así como limitar complicaciones que son frecuentes en este momento de la vida.

Si nuestros adultos mayores tuvieran el suficiente cuidado y una buena calidad de vida  podrían disfrutar de toda la experiencia y sabiduría acumuladas a lo largo de los años.

 

¿CÓMO ES EL APETITO EN LOS ADULTOS MAYORES?

En esta etapa, el apetito, así como la cantidad de alimentos ingeridos tiende a declinar, por lo que debe tenerse especial cuidado de entregar una dieta balanceada y atractiva que aporte una nutrición equilibrada y saludable. Cuando los adultos mayores incorporan dietas saludables pueden revertirse o retrasarse muchos de los cambios asociados al proceso de envejecimiento, asegurando de este modo, que muchos de ellos puedan continuar viviendo en forma independiente y disfrutando de una buena calidad de vida, que les permita compartir activamente dentro de la familia y de la comunidad.

¿CUÁNTAS VECES DEBEN COMER DIARIAMENTE?

En lo posible deben comer cuatro veces al día: desayuno, almuerzo, once y cena y una colación a media mañana. Las personas mayores suelen no comer en la noche, sin embargo, es importante mantener siempre una comida liviana al atardecer que evitará un largo período de ayuno y mejorará una serie de funciones metabólicas en el organismo.

¿QUÉ CAMBIOS CORPORALES SE PRODUCEN A ESTA EDAD?

El proceso de envejecimiento se suele acompañar de una reducción significativa de la actividad física que contribuye aún más a la pérdida de la masa muscular. Por ello, es muy importante que los adultos mayores aumenten su actividad física. Esta tiene innumerables beneficios tales como aumentar el apetito y por ello la ingesta de alimentos. Este cambio se traducirá en una mayor ingesta nutrientes, como proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y otros componentes saludables presentes en los alimentos, especialmente en frutas, verduras y leguminosas, que beneficiarán su estado de salud. Es importante el estímulo de la familia para el desarrollo de actividades deportivas y recreativas, así como para una mayor ingesta de alimentos. Debe tenerse presente, que el menor consumo de alimentos en los ancianos, se debe a la menor capacidad para detectar el sabor y el olor de los alimentos.

¿QUÉ TIPO DE ALIMENTOS SE DEBE CONSUMIR?

El consumo de productos lácteos descremados como leches o yogurt es importante, ya que si bien la absorción de calcio está disminuida a esta edad, una mayor ingesta diaria significará una mayor ingesta absoluta de calcio. Los productos sin lactosa (deslactosados) presentes en los supermercados son una buena alternativa para los que presenten molestias digestivas producidos por la lactosa como flatulencia y malestares. Un aporte adecuado de lácteos es también una buena fuente de proteínas que contribuirá a evitar la pérdida de masa muscular.

¿CUÁNTO LÍQUIDO DEBEN TOMAR?

Las personas mayores son más vulnerables a la deshidratación como resultado de una disminución de la función del riñón y porque tienen un menor contenido de agua corporal. Debe recomendarse que se consuma bastante líquido, al menos que esté contraindicado por problemas renales o cardíacos.

 

Sabía usted que ...

Vitamina D
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La vitamina D o Calciferol es más bien una hormona que una vitamina y es producida en el cuerpo, por la acción de los rayos ultravioletas sobre la piel. Así, la exposición al sol favorece su desarrollo, excepto en aquellas personas que cubren su cuerpo o evitan el sol o que viven en zonas con poca luz solar. En aquellos que la obtienen de la dieta, se comporta como una vitamina.

Dos componentes, el 7- dehidrocolesterol presentes en las grasas de animales y el ergosterol presente en los vegetales, sirven como sustancias de donde se origina vitamina D (precursores), obteniéndose el colecalciferol o vitamina D3 y el ergocalciferol o vitamina D2 respectivamente. La vitamina D, también está presente como tal en los alimentos y es mejor absorbida en el intestino, cuando la dieta contiene una cantidad adecuada de grasas. Esta vitamina, juega un rol fundamental en la mineralización o formación de los huesos, porque regula la absorción de calcio a nivel intestinal y el mantenimiento de una adecuada relación calcio fósforo.

Se encuentra en productos de origen animal, especialmente la leche con toda su grasa, yema de huevo e hígado y en aceites de pescado o pescados con alto contenido de grasa como el salmón.

El déficit de vitamina D, se manifiesta como raquitismo (falla en la formación del hueso) en los niños y como osteomalacia en adultos (reducción en la cantidad de hueso formado). El exceso puede producir intoxicación, especialmente en niños, generando hipercalcemia (aumento del calcio en la sangre) e hipercalciuria (aumento del calcio en la orina) con daños variables de los riñones y del corazón en forma irreversible. Recientemente se han publicado que muestran un efecto protector de la vitamina D en el cáncer de colon.