Hasta hace algún tiempo cuando existía una estado nutricional normal previo a la adolescencia y se practicaban más deportes y actividades al aire libre y cuando la alimentación era saludable, era frecuente observar que los adolescentes comían en forma importante e incluso adelgazaban. Sin embargo, muchos de nuestros adolescentes inician este período de la vida con exceso de peso, tienen hábitos alimentarios poco saludables y son muy sedentarios lo que facilita el aumento de peso Por eso, se recomienda una alimentación saludable, con porciones adecuadas y limitadas, con abundante lácteos descremados, carnes blancas, verduras y frutas, y con limitación del consumo de alimentos ricos en calorías y grasas, como son las comidas rápidas: pizzas, completos, hamburguesas, "snacks" como, papas fritas "suflitos" y grandes cantidades de bebidas gaseosas. Es importante también controlar y limitar la adición de salsas como mayonesa y ketchup.