Nutrición del Escolar
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 La etapa escolar está comprendida entre los 6 y  los 11 años. A esta edad los niños ya tienen preferencias bien definidas en materias de alimentos. Estas suelen estar influenciadas por la enorme cantidad de publicidad que tenemos en los medios de comunicación masiva, especialmente en televisión.

La comunicación entregada en forma atractiva y dinámica es determinante en sus preferencias, la que no siempre corresponde a los requerimientos nutricionales y alimentarios definidos para esta edad.

¿SE DEBE MANTENER LAS CUATRO COMIDAS DIARIAS?

Sí. Los niños escolares deben mantener las cuatro comidas diarias, desayuno, almuerzo, once y cena. Es frecuente observar que a esta edad no toman desayuno, según ellos: porque no les da hambre; porque no les alcanza el tiempo o porque no les gusta. Sin embargo, el desayuno es una comida fundamental porque entrega una cantidad importante de calorías y otros nutrientes después de un largo período de ayuno producido durante el sueño nocturno. Los niños que desayunan en forma adecuada tienen un mejor rendimiento escolar, consumen menos colaciones durante la mañana lo que determina una menor ingesta total de calorías en la dieta diaria.

¿PUEDO DARLES DINERO PARA EL COLEGIO?

Las colaciones deben ser enviadas de la casa para evitar la compra de golosinas y “snacks” o alimentos en bolsitas presentes en los kioscos del colegio, en los puestos que se ubican en las puertas del colegio o en su cercanía. Se debe privilegiar el envío de frutas, de productos lácteos como yogurt o leches cultivadas semidescremados o descremados o un sándwich pequeño.

¿ES NECESARIO QUE COMAN VERDURAS Y FRUTAS TODOS LOS DÍAS?

Sí, debe insistirse que los niños consuman ensaladas al almuerzo y cena, crudas y cocidas y frutas después de cada comida todos los días. Los guisos en base a verduras son también recomendables. Sazónelos adecuadamente con hierbas frescas para enriquecer su sabor y hacerlos más apetecibles. Las frutas pueden ser también convertidas en jugos en la licuadora como reemplazo de bebidas o refrescos azucarados. Dos porciones de verduras y tres frutas diarias aportan vitaminas, minerales, fibra dietéticas y otros componentes, los cuales al actuar en forma sinérgica o integrada contribuirán a cuidar la salud de los niños.

¿QUÉ BEBIDAS PUEDO COMPRARLES?

La mejor bebida para quitar la sed es el agua. Acostúmbrelo desde pequeñito a tomar agua y evitará de este modo el consumo excesivo de bebidas gaseosas y refrescos azucarados que contribuyen innecesariamente a aumentar la cantidad de calorías ingeridas diariamente. De los productos envasados prefiera los jugos de frutas que corresponden a productos con 100% de pulpa de fruta y no tienen aditivos agregados.

 

Sabía usted que ...

Carnes
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Las carnes son alimentos que se caracterizan por ser una muy buena fuente de proteínas de alto valor biológico (20% en promedio) en la dieta. Las carnes tienen un contenido de grasa variable dependiendo de la especie animal y del corte analizado. Los cortes magros contienen menos del 10% de grasa, mientras que los cortes grasos sobrepasan el 20%. También proveen una importante cantidad de potasio, fósforo, zinc y hierro hem. Este hierro hem es el que se absorbe más fácilmente en el intestino, independiente de la combinación de alimentos utilizada. También las carnes entregan una cantidad importante de vitaminas A y del grupo B (vitamina B12, niacina, riboflavina).

Existen también diferencias en el tipo de grasa según la especie, siendo predominantes las grasas saturadas y colesterol en vacunos, ovino y cerdo y una mayor proporción de grasas poliinsaturadas y monoinsaturados en pollos, pavo y pescado.

En los pescados también existe una gran variabilidad, existiendo especies magras como la merluza, congrio, pejegallo y corvina y especies con mayor contenido graso como salmón, trucha, jurel y cojinova. Los pescados ricos en grasas son una fuente importante de ácidos grasos omega 3. Por sus efectos en el organismo, un consumo adecuado y frecuente de pescados ricos en ácidos grasos omega 3, contribuye en la prevención de enfermedades crónicas, especialmente de las cardiovasculares.