Calcio
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El calcio es el mineral más abundante del organismo.

Se encuentra formando parte de los huesos y de los dientes. La principal fuente de calcio en la dieta es la leche y sus derivados, como queso, quesillos, yogurt y leches cultivadas. También aportan calcio, pero en menor cantidad, algunos vegetales verdes como el brócoli, espinacas, soja y algunos alimentos enlatados como por ejemplo el atún, salmón y mariscos como las ostras.

Del calcio ingerido se absorbe en promedio alrededor de un 30%. Existen factores que mejoran su absorción intestinal como son la presencia en cantidades adecuadas de vitamina D, cuando existe un medio ácido (jugos cítricos). Por eso la ingesta de suplementos de calcio o píldoras debe ser efectuada de preferencia con las comidas. La absorción de calcio también mejora en los períodos de la vida con mayores requerimientos, como son la adolescencia, el embarazo y la lactancia. Existen otros factores que limitan su absorción como son el medio alcalino, por ejemplo, el consumo frecuente de medicamentos o tabletas antiácidas, así como, los alimentos que contienen cafeína como el café y las bebidas cola.

Algunos componentes presentes en vegetales como el ácido oxálico y el ácido fítico, así como, una alta ingesta de fibra dietética y de proteínas (dietas hiperproteicas) también limitan su absorción.

Las recomendaciones de ingesta diaria de calcio son entre 800 a 1200 mg de calcio. Una taza de leche aporta en promedio 200 mg de calcio. Una ingesta sobre 2 gramos diarios (2000 mg), en presencia de alta dosis de vitamina D, puede generar hipercalcemia que se puede traducir en calcificaciones en tejidos blandos y riñones, así como también, problemas de constipación. El exceso de calcio puede interferir, además, con la absorción de otros minerales como hierro, zinc entre otros.

 

Sabía usted que ...

Azúcar
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El azúcar de mesa (sacarosa) es el alimento con que endulzamos muchas de nuestras comidas, bebidas y otras preparaciones culinarias. El azúcar proviene principalmente de la remolacha o de la caña de azúcar. La más utilizada es el azúcar refinado que no contiene fibra dietética como tampoco vitaminas o minerales, aportando sólo energía (4 kcal por gramo). Se utiliza especialmente como endulzante y también como espesante en postres y productos de pastelería.

También podemos encontrar azúcar integral que resulta de la extracción del jugo de la caña de azúcar. Al no refinarse, este tipo de azúcar mantiene una pequeña cantidad de minerales como el magnesio, fósforo, hierro, sodio, potasio, calcio, vitaminas como B1 y B2 y fibra dietética soluble. El color café del azúcar integral se debe a la presencia de fibra soluble.

Las bebidas gaseosas, los caramelos, helados, galletas y el azúcar de mesa son la principal fuente de sacarosa de la dieta. Estos alimentos por su alto contenido de azúcar favorecen el desarrollo de caries dentales y el desarrollo de obesidad, ya que habitualmente se consumen en forma frecuente y en cantidades importantes, aumentando de este modo la ingesta de calorías diarias.