¿BEBÉS OBESOS?
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 ¿Cómo se define obesidad en los bebés? 

Obesidad es el aumento de peso corporal dado por un aumento de la grasa corporal. Se establece cuando el peso real está por sobre el 20% del peso ideal. Para evaluarlo existe una referencia o un patrón de comparación. En Chile se utiliza el patrón que desarrolló la Organización Mundial de la salud. Es frecuente encontrar lactantes obesos especialmente después de los 6 meses de edad cuando los niños empiezan a incorporar otros alimentos además de la leche materna o la mamadera.

 

¿Cuáles son los principales riesgos de tener un bebé obeso a corto y mediano plazo?
Cuando los bebés tienen un gran exceso de peso pueden presentar algún grado de retraso motor(movimiento) por la dificultad que implica el exceso . Se retrasa el momento en que sientan, se paran o caminan y se establece además, una falta en el control del apetito que es determinante en la mantención del exceso de peso a posteriori y bueno, en la determinación de la obesidad en etapas posteriores.

 ¿Por qué debiera preocupar la obesidad de un niño a esta edad?
El principal riesgo está dado porque la apetencia y el gusto se establece en las primeras etapas de la vida, entonces si rompemos los equilibrios naturales ofreciendo alimentos en exceso o muy dulces o salados esto puede ser determinante en una preferencia inadecuada de alimentos en el futuro.


¿Cuál es la principal causa de obesidad en los bebés?

La principal causa está dada más por la madre o la persona que cuida al niño que por el niño mismo. Una vez que se empieza a dar el puré de verduras a los 6 meses, es frecuente observar como las mamás o las abuelas quieren que el niño coma cantidades importantes de alimentos, quieren introducir precozmente alimentos no recomendados, ofrecen alimentos o líquidos dulces entre las comidas. Lo resultante de todo eso, es un aumento innecesario de energía(calorías) que inevitablemente aumentará el peso en función de aumentar la grasa corporal.

 

 ¿Es posible que un niño que está siendo amamantado tenga obesidad o exceso de peso?

Si es posible encontrar niños amamantados obesos, porque muchas veces las mamás piensan que cuando el niño llora, es porque quiere comer. Y los niños lloran por muchas causas, porque necesitan que les cambien el pañal, porque están incómodos, porque quiere que los acaricien o sentir a la madre cerca. Estas señales no siempre son comprendidas por la madre y entonces se ofrece el pecho para calmarlos.  


 ¿Se puede explicar el sobrepeso de un niño por razones genéticas?

En general los padres dicen "en casa somos todos gordos" o "en la familia de mi marido, todos tienen sobrepeso, como le vamos a exigir otras cosa". Existe un factor genético en mayor o menor medida, pero obviamente que éste se expresa cuando el medio es adverso, es decir, cuando la cantidad y la calidad de la comida no es la correcta.


¿Cómo se puede prevenir la obesidad en niños tan pequeños?

 La primera indicación es lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, sin jugos sin agua, enseñándoles a las madres a decodificar las necesidades de los bebés que no siempre son necesidad de alimento. También hay que ser cuidadosa en la cantidad de comida ofrecida (puré de verduras con carnes y fruta) a partir de los 6 meses. No dar alimentos dulces ni salados a esta edad como galletas, pan, bebidas gaseosas, jaleas, papas fritas.

 

¿Cómo se puede tratar un el niño que ya está pasado de peso?

Bueno, hay que examinarlo, revisar su estado de salud en general y revisar en forma detallada la alimentación para readecuarla según edad y sexo.


¿Qué hábitos o prácticas habituales hay que evitar?

Definitivamente sacar los snacks dulces y salados, no sólo porque aportan mucha azúcar, grasa y sal, sino porque se establece un patrón del gusto que es muy difícil de modificar posteriormente.


¿Qué prácticas comunes hay que evitar la obesidad en bebés?

Es frecuente encontrar que los padres o las personas que los cuidan ofrezcan alimentos no adecuados para bebés en etapas precoces de la vida, es decir, entre los 6 y 12 meses. Así podemos encontrar que los bebés consumen bebidas gaseosas que son ricas en azúcar, o galletas que son altas en grasas, azúcar y sal. También les dan papas fritas, helados y otras comidas rápidas aportando alimentos definitivamente no aptos para bebés, altos en azúcar, sal, grasas y calorías y distorsionando el sentido del gusto en forma importante.

 
¿Se debe premiar a los niños con alimentos o comidas?

El hecho que muchas madres trabajen fuera del hogar con largas y extenuantes jornadas hace que muchas de ellas se sientan culpables. Entonces los alimentos suelen ser un elemento de compensación de los afectos. Les ofrecen alimentos, de preferencia snacks para compensar la ausencia. Por ello, es importante apoyar a las madres en estas situaciones, enseñarles que existen otras maneras de demostrar los afectos, sacarlos a pasear el fin de semana, cantarles, mecerlos, contar un cuento, acompañarlo al momento de dormir entre otros.

 
¿Hay padres que se niegan a ver que sus bebés están con exceso de peso?

En general existe una negación, en especial en los más pequeños, que el niño está con un exceso de peso. Queda mucho de la creencia de que “el niño gordito es un niño sanito”. Por eso, el control pediátrico regular es importante para observar la tendencia del peso y recibir las indicaciones de una correcta alimentación.


¿Es recomendable forzar a los bebés y niños pequeños a comer cuando no quieren?

Si el niño está sano, habrá días en que coma más, horarios en que coma más, y otros donde coma menos. Por ello hay que saber respetar los ritmos individuales para que ellos ejerzan este autocontrol del apetito. No es fácil, porque las madres suelen pensar que esto es un signo de malestar o enfermedad e insisten en dar cantidades excesivas de alimentos. Sólo un adecuado contacto y tiempo entre el niño y la madre permitirá que ellos entren en sintonía, permitiendo a la madre identificar las señales que cada niño genera y que pueden ser diversas como querer comer o querer jugar o querer dormir o querer regalonear.


¿Cuál es la alimentación ideal de los bebés?

La alimentación ideal de los bebés es la leche materna exclusiva, que se da a libre demanda los primeros seis meses, sin agua, sin jugos y donde progresivamente los mismos niños regulan horarios y cantidad. A los seis meses de edad se debe incorporar un puré de verduras (zanahoria, zapallo, acelga, espinaca, zanahoria, sin sal), licuado, tipo puré cremoso, sin sal, con agregado de aceite de maravilla, pepa de uva, canola u oliva. Luego se agrega carne de vacuno, pavo o pollo, una cucharada. Siempre los nuevos alimentos se incorporan de a uno para observar la tolerancia. La cantidad recomendada es llegar a ¾ taza de té regular(175 gramos) y se debe acompañar de fruta natural como postre, rallada o molida, nunca agregar azúcar. Dos meses después  de iniciado el almuerzo se incorpora la cena en la tarde, igual que el almuerzo.  Cuando se incorpora el almuerzo, se debe empezar a dar de beber agua (NO jugo, ni refrescos en polvo, bebidas gaseosas o néctares en botella porque contienen azúcar y una grana cantidad de colorantes y endulzantes no autorizados para bebés).


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Nutrición del menor de seis meses
Nutrición entre los 6 y 12 meses

 

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Sabía usted que ...

Hierro
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Este elemento ha sido reconocido como uno de los nutrientes esenciales por sus numerosas funciones en el organismo.

El hierro se encuentra contenido fundamentalmente en los alimentos de origen animal como carnes (vacuno, cerdo, aves, pescados). A este hierro se le denomina “Hierro Hem”.

También se encuentra en alimentos de origen vegetal, leguminosas como porotos, cereales integrales y frutas secas. Este hierro se denomina “Hierro No Hem”. En el organismo, el hierro se encuentra formando parte de numerosos sistemas: médula ósea, glóbulos rojos, músculo, también en enzimas y ligado a proteínas en la sangre. Del hierro que se ingiere a través de los alimentos, se absorbe sólo un 25% en el caso del “Hierro Hem” y un 5% del hierro contenido en vegetales o “Hierro No Hem”. En personas con necesidades aumentadas, esta absorción puede mejorar, especialmente en el caso del “Hierro No Hem” cuando se ingiere acompañado de productos ácidos, como jugos de frutas y con azúcares.

El déficit de hierro produce anemia ferropriva, que es uno de los problemas nutricionales más frecuentes en el niño menor de dos años y en la embarazada y que debe ser tratado con una dieta adecuada y con suplementos de hierro. Un déficit de hierro permanente, especialmente en niños, se ha correlacionado con menor rendimiento intelectual y con una menor capacidad inmunológica (respuesta a las enfermedades).

El exceso de hierro, dado por el consumo indiscriminado de suplementos y en personas con algunos determinantes genéticos, se relaciona con el desarrollo de una enfermedad de depósito denominada hemocromatosis. No se recomienda el uso de suplementos de hierro en mujeres sanas postmenopaúsicas y en adultos mayores, porque aumenta el riesgo de enfermedades al corazón y alteraciones del colesterol sanguíneo.