La organización de consumidores de Chile, CONADECUS realizó el primer estudio de 84 tipos de galletas que se venden en los grandes supermercados de Santiago con el objetivo de el contenido nutricional y orientar a la población en el consumo de alimentos saludables. La metodología del estudio se basó en el análisis de los valores que aparecen rotulados en la etiqueta nutricional.
El estudio demostró que la gran mayoría de los productos analizados contienen cantidades elevadas de grasas, grasas saturadas y grasas trans, sal (sodio) y no rotulan el azúcar agregado. Las que contienen fibra dietética prsentan valores elevados de grasas, sal o azúcares lo que impide colocarlas como alimentos saludables. La visión integral de grasas, sal y azúcar en cada producto no permitió calificar ninguno de los productos analizados como saludables porque siempre algunos de los nutrientes antes mencionados estaban en cantidades consideradas altas.
La clasificación de alto, mediano o bajo contenido para grasas, grasas saturadas, sal y azúcar se basó en los criterios contenidos en el proyecto de ley que se discute actualmente en la Comisión de Salud del Senado y que entre otras materias también propone limitar la publicidad de alimentos no saludables dirigidas a los niños y que propone además aumentar las horas destinadas a deportes y actividad física.
Un nuevo estudio sobre cereales para el desayuno fue desarrollado por Consumers International, una institución que agrupa a numerosas
organizaciones de consumidores en el mundo. El estudio permitió analizar y comparar el contenido nutricional, especialmente de sal(sodio) y azúcar en 32 países donde se comercializan estos productos. Las principales conclusiones concuerdan con las emanadas de los estudios realizados en Chile los años 2005 y 2007 por una organización de consumidores y que destacaba el alto contenido de azúcar, sal e incluso grasas no saludables que estos productos contenían. Este estudio incluye algunos de los cereales para el desayuno que más se venden en Chile y donde se analiza además, las estrategias de comercialización y publicidad dirigidas a los niños para incentivar su consumo. La principal conclusión es que estos productos son más bien golosinas que alimentos saludables, por lo que no se recomienda su consumo en forma frecuente o diaria.
¿Qué son las dioxinas? Las dioxinas son un conjunto de sustancias aromáticas cuyo núcleo esencial es el 1,10-dioxantraceno llamada también “dibenzo-p-dioxina”. Los más conocidos son los derivados clorados, siendo la referencia la tetraclorodibenzo-p-dioxina (TCDD). También se encuentran en versiones bromadas cuando el cloro se reemplaza por bromo (bromodibenzo-p-dioxinas BDD y bromodibenzofuranos BDF).Existen otras sustancias químicamente asociadas por su toxicidad ambiental y humana, los cloridibenzofuranos(CDF) y los policlorobifenilos(PCB).
¿De dónde provienen las dioxinas? Las dioxinas son formadas durante la combustión de procesos tales como incineración de desperdicios tales como maderas, carbón, aceites entre otros. También se producen en eventos tales como incendios forestales, erupciones volcánicas. El uso de cloro en los procesos de blanqueamientos de la pulpa para papel es otra fuente de dioxinas. Las cementeras y la extracción de minerales son fuente de estas sustancias. También el cigarro crea pequeñas cantidades de dioxina.
Es también uno de los minerales más importantes. Se encuentra en forma combinada con el calcio en huesos y dientes (hidroxiapatita). También se encuentra en el ácido desoxiribonucleico y ribonucleico (ADN y ARN) de la célula. Forma parte del mayor componente energético de la célula como es el Adenosin Trifosfato (ATP).
Todos los alimentos que aportan proteínas son una buena fuente de fósforo como carnes de vacuno, pescado, aves y huevos.
También aportan cantidades importantes la leche y derivados lácteos. En los vegetales, el fósforo se encuentra presente en forma de compuestos como el ácido fítico, que tiene una baja digestibilidad y absorción. En la alimentación vegetariana, existe entonces, un bajo aporte de fósforo que es parcialmente compensado por la acción de algunas enzimas digestivas que liberan fósforo de los fitatos y por algunas levaduras usadas en la preparación de pan.